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    Una Historia Personal Que Nunca Conte - Dante Gebel


    Cuando me despedí en River (2005) sentí que lo hacía en serio.
    Dios sabe que no fue una estrategia de marketing.
    Me dije: "Ya está, fueron muchos años, mucho dinero invertido, mucha presión, muchos años de aguantar la oposición de ciertos sectores del evangelio...ya se van a levantar otros".
    Estaba muy cansado, cada evento que siempre fue completamente gratis para los jóvenes habían costado un promedio de medio millón de dólares. Y a veces estábamos un año entero pagando el evento anterior.
    Años de no tener vacaciones familiares por estar ennvuelto en un evento de estos.
    Años de salir a juntar el dinero para pagarlos.
    Años de remar y remar, viendo siempre la fidelidad de Dios, pero remando al fin.
    Dije: "Hasta acá llegué, hago River, una buena despedida y el Superclásico es historia".
    Me acuerdo que cuando invité a Mottesi y profetiza ante 90.000 personas: "El clásico no se termina! comienza para Dante Gebel!", me dije: "O este hombre está loco o la producción no le avisó que esto es una despedida!".
    Pasaron dos años y Dios me habló una noche: "Vas a volver, cuando yo te diga, vas a volver, aún hay un mensaje que debes compartir con los jóvenes, te he prestado sus oídos". Le dije a mi esposa: "Esto no puede ser, estoy en USA, ya recorrí toda la Argentina (Tour 2000) hicimos cada estadio, y algunos hasta dos veces (Vélez, River) yo no quiero meterme en líos otra vez, estoy grande para esto...". Liliana se sonrió y me dijo: "Si Dios quiere, va a ponerte el sentir otra vez...y el dinero para hacerlo". "Está bien -le dije antes de dormir- pero quiero que esta vez Dios me hable BIEN CLARITO, que no me queden dudas, que paso algo MUY milagroso para que volvamos a hacerlo".
    Intentamos otra vez durante el 2010 (confieso que casi de mala gana) con el estadio River y la Municipalidad de Buenos aires y los vecinos de Núñez nos hicieron la vida imposible. "Te damos el estadio, pero no podés poner gente de pie y menos saltando". Un superclásico con los jóvenes sentaditos en el campo como en un teatro?? olvídalo!. Me quedé tranquilo y dije: "Bueno, lo intenté, esto no es de Dios".
    Y en Enero de este año, Montaner me llama al celular y me dice: "Che, loco, te paso con un amigo" y al otro lado de la línea estaba el Gobernador Daniel Scioli. "Necesitas un estadio para el Superclásico?- dijo el Gobernador- te presto el Unico, el mas moderno de América latina y por dos noches". Me quedé en silencio y recordando mis propias palabras: "Tiene que pasar alglo muy milagroso para que vuelva".
    Colgué el teléfono y me empecé a reír. Dios se había empecinado con esto...
    Seis años después estoy de vuelta.
    No se puede negociar con Dios.
    Si el tiene que mover al Presidente de la República lo va a hacer, cuando se trata de sus pequeños.
    El evento nos cuesta un millón de dólares, Dios ya nos dio el dinero.
    El Gobierno nos cedió el estadio y nosotros pagamos la producción integral.
    Yo quería despedirme...y Dios dijo: "El clásico NO SE TERMINA..."
    En unos días regreso a mi país...y luego que pase el 23 y 24 de Septiembre creo que diré: "Ahora si, este es el último" y no se porqué, pero estoy seguro que escucharé al Señor riéndose.


    Publicado en la pagina de Facebook de Dante Gebel, el Lunes, 12 de septiembre de 2011 a las 21:51

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